viernes, 6 de marzo de 2015

Mandarinas Heladas Rellenas



Después de un largo invierno,
 parece que vamos a poder disfrutar de un fin de semana soleado,
de modo que vamos a dejar descansar el horno y lo podemos celebrar
 preparando estas deliciosas mandarinas heladas rellenas,
 aprovechando que aún se encuentra con facilidad esta rica fruta.

Y aunque ya sabéis que en mi blog no acostumbro a poner publicidad, 
quiero hacer mención de nuevo, sin ningún tipo de interés,
 a una empresa familiar valenciana, que desde hace años me envía las naranjas en 24/48 horas
 directamente desde el árbol a la mesa.

Totalmente naturales.
 Sin ningún tipo de tratamiento, y debido a ello con un sabor, olor y zumo excepcionales.



Ingredientes



- 6 mandarinas un poco grandes 
- 1 limón
- 150 g. de azúcar
- 400 g. de nata
- 200 g. de pepitas de chocolate (opcional)



Preparación



- Lavar las mandarinas y cortar la parte superior con un cuchillo bien afilado, a modo de tapa.

- Sacar la pulpa de las mandarinas con cuidado de no romper la piel con la ayuda de una cucharilla o un vaciador de patatas.

- Meter en el congelador las mandarinas vacías, junto con sus tapitas, y dejar congelando hasta poder rellenarlas.

-  Triturar  muy bien la pulpa y el zumo obtenido, junto con el zumo del limón y el azúcar hasta conseguir un puré muy fino y reservar.

- Montar la nata y añadirla a la preparación de mandarina anterior.

- Batir el conjunto con cualquier robot de cocina hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.

- Verter la mezcla en un recipiente con tapa y meter al congelador por espacio de 1 hora. 

- Pasado este tiempo, batir de nuevo con la batidora para evitar que se cristalice y repetir esta operación dos veces más. De este modo se logrará un helado suave y cremoso.

- Cuando se haya "mantecado" por tres veces el helado, añadir las pepitas de chocolate y revolver con una cuchara para que se distribuyan de manera uniforme.



- Rellenar las mandarinas que se tenían congelando, tapar con la tapita correspondiente, y meter con cuidado, para que no se estropeen, en una bolsa de congelación.

- Cuando se vayan a utilizar, sacar del congelador unos 10 minutos antes de servirlas.


lunes, 2 de marzo de 2015

Chopa de Roca en Salsa de Zanahoria


La zanahoria le aporta a la salsa de los pescados un sabor exquisito. 

No le quita protagonismo al sabor del propio pescado,
 que es lo que interesa cuando queremos disfrutar de una pieza importante como es la chopa de roca,
 pero la complementa perfectamente con el resultado de una salsa densa,
 de sabor fino y delicado, tal y como se merecen este tipo de pescados.

  Ingredientes



- 4 chopas de ración
- sal y pimienta
- 4 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 4 zanahorias
- 1 ramillete de perejil
- 1 vaso de fumet de pescado (ver receta)
- 1 vaso de vino blanco
- Patatas



Preparación



- Salpimientar las chopas y dejar a la espera.

- Picar 2 dientes de ajo y dorarlos un poco en un buen aceite de oliva.

- Cuando los ajos comiencen a tomar color, añadir las zanahorias picadas en trocitos pequeños y freir unos minutos.

- Cuando las zanahorias hayan perdido un poco su dureza, añadir la cebolla picada y pochar todas las verduras hasta que estén bien blanditas.

- Machacar los 2 dientes de ajo restantes junto con el perejil, desleir con el vino blanco, y verter sobre las verduras cuando éstas estén en su punto.

- Dejar cocer unos segundos el conjunto, hasta que se evapore el alcohol del vino.

- Agregar el fumet de pescado y dejar cocer de nuevo unos segundos, para que se integren bien todos los sabores.

- Una vez que la salsa esté en su punto, triturar con cualquier robot de cocina si se desea que la salsa quede más fina.

- Pelar y cortar en rodajas finas unas patatas.

- Freir un poco en abundante aceite caliente y colocarlas en la base de la cazuela donde se vaya a cocer el pescado. (Si el pescado fuera muy grande, las patatas no necesitan freírse previamente, pero si el pescado es más pequeño hay que freír un poco las patatas, pues de lo contrario se cuece el pescado y éstas quedan duras).

- Verter el caldo preparado anteriormente sobre las patatas y colocar las chopas sobre todo ello.

- Tapar la cazuela y cocer a fuego suave hasta que el pescado esté en su punto (se pueden cocer al fuego o al horno, pero yo las suelo cocer al fuego porque quedan más jugosas).